El director de la Ertzaintza, Gervasio Gabirondo, denunció ayer que la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía «interfieren» en el trabajo diario de la Policía vasca hasta el punto de que pueden llegar a perjudicar la persecución del delito. El responsable político de la Policía autonómica relacionó estas «disfunciones» con la «falta de voluntad» mostrada por sus máximos dirigentes a la hora de activar «herramientas de coordinación» entre los distintos cuerpos y, en segundo lugar, con el «excesivo» número de agentes de las Fuerzas de Seguridad del Estado (FSE) desplegados en Euskadi para las funciones que tienen atribuidas en un momento en el que la amenaza de ETA ha desaparecido. Gabirondo aseguró que esta situación genera intromisiones que pueden llevar al «fracaso» las investigaciones y que sólo «favorecen a los delincuentes».
Gabirondo realizó estas declaraciones a los periodistas después de comparecer en la ponencia parlamentaria que analiza las duplicidades e ineficiencias del entramado institucional vasco, celebrada a puerta cerrada. El director de la Ertzaintza profundizó con su intervención en la línea política marcada por el Ejecutivo vasco desde el comienzo de la legislatura. En su primera intervención en la Cámara vasca en febrero del pasado año, la consejera de Seguridad ya avanzó su intención de convertir el «repliegue» de las FSE en una de las prioridades de su mandato. Estefanía Beltrán de Heredia anticipó que trasladaría esta exigencia al Ministerio del Interior «con firmeza» y «cuantas veces haga falta».



