El pleno del Senado ha rechazado los cinco vetos presentados por la oposición a la Ley de Seguridad Privada, que será aprobada esta noche en la Cámara alta con el voto mayoritario del PP para su devolución al Congreso al haberse enmendado en este trámite parlamentario.
El Senado ha tumbado con el rechazo de los populares los vetos presentados por el Grupo Mixto, Entesa y los socialistas y debate ahora las enmiendas parciales al articulado, de las que cincuenta de las cien que permanecían vivas han sido aceptadas por el grupo mayoritario de la cámara, según ha dicho su senador Luis Aznar.
En un debate en que algunos portavoces han reprochado al ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, que no haya acudido al pleno a defender su proyecto, Aznar y su compañero de grupo Santiado López Valdivielso han negado que la nueva ley vaya a suponer una privatización de la seguridad. La tramitación en la Cámara alta ha permitido la modificación de un número importante de preceptos sobre el proyecto inicial que presentó el Ministerio del Interior, especialmente aquellos artículos más polémicos que hacen referencia a las competencias de los vigilantes privados.
Entre los retoques dados al texto a través de enmiendas pactadas entre PP y CiU, destaca la limitación de los supuestos en los que los vigilantes pueden prestar servicio, de forma que no podrán asumir funciones en calles comerciales peatonales como la de Preciados, en Madrid, o las Ramblas, en Barcelona, como inicialmente estaba previsto.


