El diputado del PSOE por Asturias en el Congreso de los Diputados, Antonio Trevín, ha anunciado este viernes la presentación de una enmienda al proyecto de ley de seguridad privada para impedir que los vigilantes privados puedan realizar tareas de control perimetral tanto en centros penitenciarios como en centros de acogida de extranjeros.
El proyecto, tal y como está redactado, sí permitiría que los vigilantes privados haciesen esas labores en esos dos ámbitos. Pero Trevín no lo considera adecuado y quiere que sean los funcionarios de prisiones, la Guardia Civil y la Policía los que sigan efectuando esa labor.
«La vigilancia en esos espacios concretos tiene que seguir siendo exclusivamente pública», ha comentado el diputado socialista, en una rueda de prensa ofrecida en la sede asturiana de UGT junto al secretario del sindicato de prisiones de FSP-UGT Asturias, Juan José Villar Cabrero, el secretario general de Unión de Guardias Civiles de Asturias (UGC), Ramón Rodríguez Prendes, y el secretario regional de Unión Federal de Policías de Asturias (UFP), Abel Boto.
Trevín ha dicho que no es comprensible que se cambie algo que se ha demostrado que funciona, mientras que Villar Cabrero, que es funcionario del Centro Penitenciario de Villabona, ha argumentado que no existen razones objetivas para «privatizar» la seguridad en las cárceles. «Defendemos un modelo público», ha manifestado.
Abel Boto, por su parte, habló de un proyecto normativo ccon «carencias» y «contradicciones». Ha indicado que se pretende que la seguridad privada pase a ser «complementaria» de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y se ha mostrado en contra.


