Sigue la polémica en torno a la atención prestada por la Policía Local y los servicios de emergencias a la macrofiesta del Madrid Arena, en la que murieron cinco chicas, entre ellas una joven de origen gijonés. Ayer se conoció una nueva grabación en la que un miembro del Samur de Madrid avisaba a la central para asegurar que no había «ningún policía municipal» controlando el macrobotellón que se estaba desarrollando en el exterior del recinto. En un momento dado, este miembro de los servicios de emergencia pide que vaya Policía, porque iba «a haber rollo», ante la afluencia y el estado de embriaguez de los jóvenes.
El portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Enrique Núñez, subrayó que el técnico que atendió de manera «desafortunada» la llamada del entorno de una de las víctimas mortales del Madrid Arena ha sido «retirado de la atención telefónica» y añadió que, con independencia de su actuación de esa noche, el servicio del Samur «se prestó» adecuadamente. Una joven llamó al Samur esa noche, y el telefonista no dio mayor importancia a la petición de ayuda, al creer que se trataba de una intoxicación etílica.
Núñez explicó que se trata de un funcionario y que los ceses o despidos «no funcionan igual que para un trabajador normal». «No estuvo muy afortunado en la atención telefónica pero, independientemente de la poca fortuna que tuvo al transmitir la voz (del entorno de las víctimas), el servicio fue despachado», manifestó. El director general de Emergencias municipal, Alfonso del Álamo, avaló la formación del técnico del Samur, al tiempo que defendió la «robustez» del sistema de comunicaciones, tras las críticas lanzadas por la oposición.


