El conflicto no pone en riesgo la jornada de 37,5 horas

27 julio 2026

En los últimos días hemos escuchado una afirmación que merece una reflexión serena. Hay quien sostiene que reclamar el abono correcto del Plus de Puesto de Trabajo durante las vacaciones puede poner en peligro la jornada de 37,5 horas (156 horas mensuales) de la que actualmente disfruta parte del personal adscrito al contrato del Gobierno Vasco.

Es una preocupación comprensible, pero infundada. Del análisis de la documentación disponible se desprende que no existe relación jurídica entre ambas cuestiones.

Dos derechos completamente diferentes

El conflicto colectivo promovido por CISPE tiene un único y claro objetivo: que durante las vacaciones se perciba la misma retribución ordinaria que el resto del año. Esto incluye el Plus de Puesto de Trabajo (cláusula 6.12.1 del Pliego de Prescripciones Técnicas) cuando dicho complemento se percibe de forma habitual.

  • No estamos hablando de modificar jornadas.
  • No estamos hablando de reorganizar cuadrantes.
  • No estamos hablando de negociar condiciones nuevas.

Estamos exigiendo, exclusivamente, la correcta retribución del periodo vacacional conforme al Estatuto de los Trabajadores, al Convenio Colectivo Estatal de Empresas de Seguridad y a la doctrina consolidada de los tribunales. Nada más.

¿Y entonces de dónde sale la jornada de 37,5 horas?

Aquí es donde la documentación oficial resulta reveladora. Al revisar el expediente de contratación del Gobierno Vasco, se observa que la implantación de la jornada de 37,5 horas no nace de este conflicto colectivo ni de ninguna reclamación sindical.

El informe de valoración de ofertas de la licitación recoge expresamente:

“ALSE se compromete a aplicar la reducción de jornada a 37,5 h desde el inicio del contrato.”

Es decir, fue la propia empresa quien ofreció esta mejora de su oferta técnica, circunstancia que fue valorada por la Administración en el procedimiento de adjudicación.

  • No fue una obligación impuesta a posteriori.
  • No fue consecuencia de una sentencia.
  • Fue un compromiso empresarial asumido libremente para mejorar la valoración de su oferta.

No mezclemos conceptos

Si una empresa asume voluntariamente una mejora en su oferta técnica para obtener una mayor valoración en un procedimiento de contratación pública, esa decisión forma parte de su esfera empresarial.

Del mismo modo, si un trabajador tiene derecho a una determinada retribución durante sus vacaciones conforme a la normativa laboral, ese derecho pertenece a la esfera laboral. Confundir ambos planos únicamente genera inseguridad donde jurídicamente no existe

¿Y si a la empresa le supone un mayor coste?

Esa es una cuestión ajena a los trabajadores. Si una empresa considera que un contrato público sufre un desequilibrio económico por cambios normativos o incrementos salariales, la ley de contratos públicos ya prevé mecanismos legales para reclamar ante la Administración.

Lo que es jurídicamente inaceptable es trasladar ese riesgo empresarial a la plantilla mediante el incumplimiento de derechos laborales. Los trabajadores no pueden ser la variable de ajuste de una contrata.

Los derechos no compiten entre sí

A veces se intenta presentar los derechos laborales como incompatibles, sugiriendo que defender uno implica perder otro o que exigir el cumplimiento de la ley pone en riesgo mejoras adquiridas.

La realidad jurídica es justamente la contraria.

Los derechos laborales no se sustituyen, se acumulan. La jornada es un derecho y la retribución correcta de las vacaciones también. Ambos deben respetarse simultáneamente.

Informar con rigor frente al miedo

Es legítimo dudar y discrepar, pero generar alarma mezclando ámbitos jurídicos distintos no beneficia a nadie. Cuando hablamos de derechos laborales debemos basarnos en documentos, normas y hechos contrastados, no en suposiciones. Una plantilla bien informada siempre toma mejores decisiones que una condicionada por el miedo.

Nuestra posición

Desde CISPE seguiremos defendiendo todos los derechos de los trabajadores, sin renunciar a ninguno. No creemos que haya que elegir entre una mejor jornada o unas vacaciones bien pagadas: ambas cosas son compatibles.

Porque cuando un derecho existe, no hay que elegir entre conservarlo o reclamar otro. En un Estado de Derecho los derechos laborales no se intercambian: se respetan todos.

Y precisamente por eso seguiremos defendiéndolos, uno a uno, cuando sea necesario.

Categoría: Noticias

Etiquetado: Opinión, Sindicato

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