Relativamente joven, sobradamente preparada y perteneciente a la familia que controla algo más del 50% de Prosegur, Chantal Gut Revoredo lo tenía todo para convertirse en alta ejecutiva del gigante español de la seguridad privada, que conoce a la perfección porque lleva en su consejo de administración desde el año 1997.
Y así ha sido. Desde el pasado 21 de noviembre, Gut Revoredo es la responsable del área de Expansión Internacional de la compañía, un cargo de nueva creación desde el que se encarga de coordinar el crecimiento exterior de un grupo al que la crisis en España ha obligado a redoblar su apuesta por los nuevos mercados.
Con sus nuevas responsabilidades, la retribución de la hija de la presidenta de Prosegur, Helena Revoredo Delvecchio (máxima accionista del grupo y una de las grandes fortunas de España) va a rondar los 200.000 euros anuales, a tenor de las cifras remitidas por la compañía este miércoles a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La mayor parte de esos 200.000 euros corresponde a los cerca de 140.000 euros que Chantal Gut ya se embolsaba como miembro del consejo de administración de Prosegur y por su pertenencia a las tres comisiones de ese órgano: la Ejecutiva, la de Auditoría y la de Nombramientos y Retribuciones.
Hasta ahora consejera dominical del grupo, ahora sumará a esos ingresos otros 70.500 euros anuales por sus nuevas responsabilidades como directora de Expansión Internacional de la compañía que pilota su hermano, Christian Gut Revoredo, consejero delegado de Prosegur. Lo hará ya convertida en consejera ejecutiva, un rango que hasta ahora sólo ostentaban su madre y el propio CEO del grupo.



