Cuatro empleados de la empresa de seguridad del aeropuerto de Santiago, Segur Ibérica, han presentado en los juzgados una querella criminal contra su coordinador.
Denuncian los tratos vejatorios sufridos por parte de su jefe inmediato. La lista de agravios es muy larga, desde la prohibición de ir al baño hasta insultos. Una trabajadora asegura que le llegaron a pedir una previsión por adelantado de sus menstruaciones.
El servicio de seguridad del aeropuerto lo gestionó hasta el mes de julio Eulen y, en la actualidad, se encarga la empresa Segur Ibérica. Sin embargo, los denunciantes han mantenido el puesto al igual que su coordinador.
Los cuatro trabajadores, entre los que se encuentra un delegado sindical de la CIG, aseguran que fue necesario llegar a la vía penal porque, pese a informar de la situación a la empresa y al aeropuerto, no tomaron medida alguna.
En realidad, los problemas vienen de atrás. Según el delegado sindical, la primera denuncia data de 2010 y los juzgados dieron la razón a los trabajadores, pero en aquella ocasión denunciaban que el coordinador incumplía los acuerdos para rotar los turnos de trabajo.




