La crisis hizo caer la facturación de las empresas que se dedican al sector de seguridad privada en un 21%, según pusieron de manifiesto ayer en la reunión de la comisión mixta provincial de coordinación de seguridad privada. Se celebró en la Subdelegación de Gobierno y participaron representantes de las fuerzas de seguridad, asociaciones y colegios profesionales de la provincia, empresas de seguridad privada y los sindicatos UGT, CC.OO. y USO
En la reunión el subdelegado del Gobierno expuso que la seguridad «é un dos valores que máis alto cotiza en toda sociedade moderna» y destacó la necesidad de colaboración entre la seguridad pública y la privada «tendo en conta que esta ofrece servizos complementarios e subordinados da primeira». Recordó que también está sujeta a la supervisión y control del Cuerpo Nacional de Policía.
El representante de la patronal de seguridad privada, el presidente de Aesga, Roberto Lage, explicó que el descenso de la facturación del sector obedece a que las administraciones, que representan el 24% de la contratación, y las grandes empresas recortaron las partidas destinadas a este servicio.
En su opinión, la política anterior no es la correcta en tiempos de crisis, en los que aumenta la inseguridad. Según explicó, administraciones y empresas tratan de suplir las carencias de las empresas privadas del sector con la seguridad pública. Añadió que tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil están convocando un número de plazas que no resulta suficiente ni para cubrir las jubilaciones.


