Ante la huelga convocada para el próximo 11 de noviembre, desde CISPE consideramos necesario recordar una cuestión fundamental: el derecho de huelga y el crédito horario sindical son derechos diferentes, con finalidades y consecuencias jurídicas distintas.
Y conviene no confundirlos.
El Derecho de huelga no es un permiso retribuido
El artículo 28.2 de la Constitución Española reconoce el derecho fundamental de huelga.
Su ejercicio es libre y legítimo, con independencia de que el sindicato al que pertenezca una persona trabajadora sea o no convocante.
Ahora bien, el artículo 6.2 del Real Decreto-ley 17/1977 establece que durante la huelga el contrato de trabajo queda suspendido y el trabajador no tiene derecho al salario correspondiente.
Quien decide secundar personalmente una huelga debe asumir las consecuencias laborales y salariales legalmente previstas.
Ser representante de los trabajadores no elimina esta regla.
¿Para qué existen las horas sindicales?
El artículo 68.e) del Estatuto de los Trabajadores reconoce a los representantes legales un crédito de horas mensuales retribuidas para el ejercicio de sus funciones de representación.
Este crédito no constituye un permiso personal de libre disposición ni una fórmula para mantener el salario cuando se decide dejar de trabajar por motivos distintos del ejercicio de funciones representativas.
Su finalidad es permitir que los representantes desempeñen las responsabilidades propias de su cargo.
Las horas sindicales son para representar a los trabajadores, no para financiar decisiones personales.
¿Se pueden utilizar durante una huelga?
La respuesta exige distinguir dos situaciones.
Una cosa es realizar actividades representativas legítimas relacionadas con un conflicto colectivo, que pueden estar amparadas por el crédito horario conforme a la normativa aplicable.
Y otra muy distinta es decidir secundar personalmente una huelga y pretender justificar esa ausencia mediante horas sindicales retribuidas con la única finalidad de evitar el correspondiente descuento salarial.
El crédito horario no puede utilizarse como un mecanismo para convertir artificialmente una jornada de huelga en una jornada retribuida.
La mera coincidencia entre horas sindicales y una convocatoria de huelga no demuestra por sí sola una utilización indebida. Lo relevante es la finalidad real de las horas y las funciones efectivamente desarrolladas.
En CISPE, la responsabilidad también es una obligación
Nuestro Código Ético y de Buen Gobierno establece que el crédito horario sindical debe destinarse al ejercicio de funciones representativas y utilizarse conforme a los principios de responsabilidad, integridad, buena fe, transparencia y lealtad institucional.
Desde CISPE defendemos que quienes representan a los trabajadores deben ser los primeros en dar ejemplo.
No sería coherente exigir a las empresas el cumplimiento riguroso de la legislación laboral mientras se tolera una utilización del crédito horario manifiestamente ajena a su finalidad.
La condición de representante sindical implica derechos, garantías y también responsabilidades.
Nuestra posición
CISPE respeta plenamente el derecho de cualquier trabajador, incluidos nuestros delegados y representantes, a participar en una huelga legalmente convocada.
Que CISPE no sea convocante no limita ese derecho individual.
Pero también defendemos que el ejercicio personal del derecho de huelga no debe encubrirse mediante la utilización indebida de crédito horario sindical retribuido.
Las actividades representativas legítimas merecen protección. La utilización de horas sindicales con una finalidad manifiestamente distinta de la representación merece una valoración rigurosa, respetando las garantías legales.
Porque defender los derechos de los trabajadores también significa respetar las reglas que los protegen.





